Me mire al espejo por milésima vez pues ya llevaba más de 5 peinado y ni uno me convencía, al final opte por dejarme el cabello suelto solo le di forma de ondas, ya había pasado una hora con 20 minutos y ni cuenta me había dado, quería morderme las uñas pero eso arruinaría el esmalte, me senté sobre la cama y trate se controlar mi respiración, cerré mis ojos y respire con profundidad quería controlar mis nervios. La hora había llegado, llene mis pulmones de aire y me dispuse a salir de la habitación, baje por las escaleras de mármol blanco mientras que mi errático corazón no ayudaba en nada a mi nerviosismo, cuando llegue a la sala había un camino de pétalos rojos y según mi inteligencia tengo que seguirlo, caminé hasta salir de casa, afuera el viento era cálido y eso que ya casi anochecí

