LISANDRA Veo como ese sujeto la toma del brazo y no puedo evitar sentirme enojada. Mi hermanita tuvo su primera vez con un hombre mucho mayor que ella. Cuando me acerco para enfrentarlo me encuentro con este hombre que me confunde. — ¡Hola preciosa! ¿me buscabas? – dice con una enorme sonrisa, más que gustarme siento ganas de sacarle todos los dientes. — No quítate de mi camino, tengo que hablar con… — Conmigo, me debes una noche, bueno más como un par de horas. Podríamos ir a algún lugar para que me hagas un bailecito. Después nos relajamos un poco. — ¡No voy a follar contigo! permiso — lo empujo hacia un lado, pero nuevamente se me atraviesa. — ¿Por qué eres mala conmigo? solo quiero ser amable, desde ayer no sales de mi cabeza, al menos dime tu nombre, yo soy Alexander Bakke

