WILLIAM Veo la carita de Sandy y me siento como un cobarde no debí permitir que mi padre dijera nada. Cuando mis padres se van la atraigo a mis brazos. — Lo siento mucho mi amor, papá es … — ¡muy guapo! Te pareces mucho a él — dice y ahora veo en su cara una sonrisa — y tu mamá me cayó muy bien, es muy dulce. — Si mi mamá es así — digo y no pude evitar emocionarme al ver la forma en que mi madre trato a mi Sandy. — ¿No estás triste? — pregunto — Si pero no quiero que hables mal de tu padre, una razón debe de tener — la tomó de la mano y la traigo a la oficina, bajo las cortinas no quiero que nadie nos vea. — Eres la mejor mujer del mundo — le digo mientras la levanto y la coloco encima del escritorio. Tomó sus labios con pasión, y ella me corresponde. Nos soltamos cuando nos fa

