Tengo las manos de Mariella entre las mías, quiero que logre entender lo que quiero decirle, porque siento que me estoy enredando como un chiquillo --Piero, se cómo te sientes, también entiendo lo que tratas de decirme. Yo también he vivido algo similar y también quiero ser feliz. -- me dice y me sonríe de forma sincera y amorosa, pienso que ella está pasando por una situación parecida a la mía, pero no le preguntare, esperare a que ella sola me lo quiera contar. En ese momento llega el mozo con nuestro champagne, me la entrega para revisar y la descorcha junto a mí, me sirve un poco en mi copa y una vez comprobado que es lo que quiero le doy la seña para que le sirva a Mariella, le pido que deje la botella a un lado, yo mismo me encargare de atender a Mariella ahora. El mozo se retira y

