Sábado por la mañana, Fuyumi estaba fuera de la habitación de Shotõ, tocó para entrar, su hermano aún dormía. -Despierta- le dijo con voz suave- Pasan de las doce ¿no ibas a juntarte con tus amigos?. Todoroki se desperezó. -Tengo hambre. -Ve a bañarte, yo te haré algo liviano. -Gracias. Sacó sus ropas, una toalla y se dirigió al baño principal, cerca del pasillo que daba al gimnasio se encontró con Natsuo. -Oniisan. -Hola bebé- le saludó con un besito en la boca- Cómo estás. -Aturdido, y con el corazón confundido. -Uy, ¿problemas de amor?. Shotõ se sonrojó. -Pues, no lo sé. Tú cómo estás. -Feliz con mí chico de alas rojas- el bicolor sonrió- Ánimo bebé, me imagino que estás confundido por el asunto de la amnesia. Pero debes estar tranquilo, tarde o temprano recuperarás tus rec

