Ambos se encaminaron al complejo para terminar de ver los enfrentamientos de sus compañeros.
Bakugõ caminaba lejos del bicolor, Todoroki sólo observaba desde atrás con una pequeña sonrisa.
Estaban casi en los últimos combates.
-Shotõ-kun! Cómo te fue.
-Bien, ya estoy mejor- le sonrió su amigo.
-Blasty!!!- se acercó con su siempre sonrisa el pelirrojo- Cómo sigues!!.
-Deja de gritar!!.
-No grito!.
El cenizo sólo suspiró. No podía decirle a su amigo que perdió una apuesta en contra de Todoroki, menos que sería su sirviente por tantos días.
-Maldita sea, maldita sea...
-¿Qué dices??- Kaminari no entendía lo que el ojirubí murmuraba.
-Qué te importa!!.
-Silencio!- Aizawa ponía orden- Los que ganaron seguirán con la misma rutina de entrenamiento, los que perdieron se enfocarán en mejorar las falencias que tuvieron hoy. Haremos ejercicios especiales para cada grupo.
-Sii sensei.
-A las duchas!.
Se encaminaron al edificio, Momo tomó su bolso, y sacó su celular, tenía un mensaje de su madre.
"Llámame apenas estés desocupada. Besos."
La pelinegra marcó y esperó.
-Hola mamá.
-Hija, cómo estás.
-Bien y tú.
-Bien hija. Bueno te cuento, sucede que tu tía Eliz tiene que viajar con urgencia por este fin de semana. Tú padre y yo no estaremos por la Convención de Empresas, ya sabes que viajaremos a Londres. Necesito que te quedes en las cabañas, cómo es temporada baja no hay turistas. Para que las cuides y mantengas limpia la piscina.
-Mamá, igual es en el campo, y no quiero ir sola ¿puedo llevar a algunas amigas?.
-Por supuesto! Eso te iba a decir. Pero debes irte el viernes apenas salgas de clases. Tú tía saldrá de viaje en la mañana.
-De acuerdo mamá, entonces estamos al habla.
-Bien hija y muchas gracias.
-De nada mami, cuidate, te amo.
-Y yo a ti amor. Cuidate.
Yaoyorozu cortó la llamada y guardó su celular.
-¿Quién era?- preguntó la intrépida Ashido.
-Mi madre.
-Ah que linda. Cómo estaba.
-Está bien. Me pidió un favor y ahora necesito yo pedirles un favor a ustedes.
-Dinos Momo-chan, gero.
-Mis tíos arriendan cabañas con piscina en el campo para los turistas. Sucede que al ser temporada baja no hay turistas y ellos viajarán éste fin de semana. Necesitan que me quede en las cabañas. Pero no quiero ir sola, es en el campo y hay mucho espacio.
-Y quieres que nos quedemos contigo- le dijo Uraraka.
-Sí pueden, se los agradecería.
-Entonces hay cabañas, piscina y seguro hay para hacer barnacoa al aire libre.
-¿En qué piensas Mina?- preguntó Jiro al ver el rostro de la rosada.
-Pues que es el momento propicio para hablar con los chicos.
-Estás loca!.
-Vamos Tôru, sí no lo hacemos ahora, entonces cuando.
-Dios, no puedo creerlo, tú y tus ocurrencias.
-Miren, yo invitaré a mi grupo- les dijo Mina- Y Ochaco invitará al suyo.
-Y Ojiro- preguntó la invisible.
-Yo misma le diré- dijo la rosada.
-Pero igual van a ir varios extras- dijo Uraraka- En mi grupo irá Iida de más y en el grupo de Mina iría Sero y Bakugõ, además Ojiro se junta bastante con Shinsõ desde fines del año pasado.
-No importa, entre más vayan, menos sospechas levantaremos- dijo Mina- Hagan caso, ustedes inviten a su grupo y yo haré el resto.
-Asustas amiga- le dijo Kyoka- Tú manera de pensar es rápida.
-Gracias- le dijo sonriendo.
Dentro de las duchas, Todoroki conversaba tranquilamente con Midoriya mientras se desvestían.
-Entonces, ¿me contarás porqué traías ese rostro cuándo llegaron de la enfermería?.
-Después de la cena, me quedaré en tú cuarto.
-Está bien- le sonrió el pecoso.
A lo lejos Bakugõ los miraba con la vena hinchada, seguramente el bastardo le estaría contando qué él sería su puto esclavo. Quería matarlo, reventarle la cara, pero no sabía a cuál odiaba más, sí a Todoroki o a Midoriya. Tal vez a ambos por igual.
-Blasty!!!- su amigo lo sacaba abruptamente de sus pensamientos asesinos.
-Qué putas quieres!!.
-¿Vendrás a jugar después de la cena?- le sonrió sin importarle su mal humor.
-Está bien- dijo refunfuñando yéndose a una de las duchas.
En la cena hablaron de trivialidades. Las chicas estaban algo calladas, más bien pensativas, sólo Ashido hablaba con Hagakure para disimular el ambiente tenso.
-¿Oigan? ¿No están un poco calladas ustedes?- dijo Aoyama- Tienen un aura extraña.
-Ideas tuyas Aoyama-kun!!!- le dijo Ochaco riendo mientras movía las manos.
-Sólo estamos cansadas- sonrió Jiro algo nerviosa.
-Pero gracias por su preocupación, gero.
Dejaron la charla hasta ahí, terminaron de cenar, lavaron los platos y se fueron a sus habitaciones.
Midoriya estaba acostado boca abajo en su cama mientras leía un libro de quirk. A su lado Todoroki sentado con su celular en la mano. El pecoso levantó la cabeza para mirar a su amigo.
-Y bien.
-Claro- el bicolor dejó el aparato a un lado- Gané una apuesta contra Bakugõ.
-¿Una apuesta contra Kacchan?.
-Sí, el lo quizo, yo accedí. Lo hicimos en el entrenamiento de hoy. Sí el ganaba yo sería su sirviente por un mes. Sí yo ganaba, él sería mi sirviente por cuarenta días exactos y además dejaría de molestarnos a ambos. ¿Qué te parece?.
-Guooo!! Shotõ-kun! Increíble, ¿pero porqué accediste a su juego?.
-Tal vez por diversión o por que quiero que nos deje tranquilos.
-Por eso venías riendo.
-Bueno, hay algo más.
-¿Algo más?.
-Tú y Bakugõ de alguna manera lograron arreglar las diferencias que tenían. En cambio él y yo no hemos podido hacer eso. Hace meses me plantie hablar con él, acercarme, al menos que pueda escucharme.
-N...no sabía qué te importaba tanto la relación con Kacchan.
-Bueno, no es que me importe mucho, pero.
-Pero.
Y ahí se quedó Todoroki en blanco, pero qué, que tanto le podía importar a él la relación atascante y tóxica que tenía con Bakugõ. Ese odio que comenzó en el Festival Deportivo y acrecentó más con el rescate contra la Liga. Más debió odiarlo al saber que él ya tenía conocimiento del secreto entre Midoriya y All Might. Pero Shotõ por alguna extraña razón no quería continuar así con Katsuki. De alguna manera sintió algo de celos al saber que Izuku y Bakugõ habían arreglado sus diferencias, haber sido amigos o conocidos desde niños debió pesar algo para ellos. Pero Todoroki no tenía ese tipo de relación con el cenizo, entonces ¿porqué quería llevarse bien con el chico explosivo? ¿quería amistad? ¿reconocimiento? ¿Qué buscaba?.
-Shotõ-kun, ¿porqué te quedaste callado?.
-Nada Izuku, yo sólo me perdí un momento.
-Oh, bueno, tal vez es mejor que descansemos.
-Sí, mejor- se acomodó en la cama y cerró los ojos, Midoriya apagó la luz de la lámpara y se acomodó para dormir.
Habían pasado dos días desde el inicio de las clases y la partida de la apuesta. Sin embargo Todoroki no se había acercado a Bakugõ para hablarle con respecto a eso. Se limitaba sólo a hacer los ejercicios que Aizawa les ordenaba en las clases y en los entrenamientos. Jueves por la tarde y comenzaban las prácticas, esta vez eran peleas entre héroes cómo villanos, esto ayudaba mucho a los alumnos, ya que la próxima semana comenzaban las pasantías por las agencias de héroes.
A pesar de no hablarse, Todoroki no le quitaba la mirada de encima al cenizo, éste ya se estaba incomodando, pues era una mirada bastante penetrante.
-Maldito dos caras, se cree que me intimida.
Midnight llagaba con una cesta llena de frutillas hacia el complejo dónde entrenaban.
-Aizawa!! Mira lo que trajeron unos apoderados. Ya les di a las otras clases. Toma.
-Vaya, que detalle- dijo el pelinegro mirando la fruta- Gracias.
-Dales un respiro, están deliciosas.
-Bien- se giró hacia los alumnos- Atención!! Descansaremos quince minutos!! Vengan a comer algunas frutillas, cortesía de unos apoderados.
Caminaron hasta su sensei, algunos se sentaron en el suelo mientras sacaban frutillas de la cesta, Bakugõ quedó fuera del círculo, Kirishima estaba sentado sobre un cajón comiendo frutillas.
-Están ricas!!- dijo el pelirrojo llevándose otra a la boca.
Bakugõ que estaba tras él, antes que pasara la frutilla a la boca, lo tomó rápidamente del cuello y levantó su barbilla.
-Dame maldita sea- dijo ya que no alcanzaba la cesta.
Kirishima se sorprendió al verse en esa posición, lo que llevó a que sus mejillas se tornaran rojas.
Midnight se tapó la boca antes de dar un grito de fujoshi feliz, Aizawa quedó sorprendido al igual que varios alumnos, nadie se esperaba una acción así del ojirubí. Todoroki miró fijamente la reacción de Kirishima, después que Bakugõ le soltó el cuello, el pelirrojo lo miraba aún sonrojado.
-QUE MIRAN MALDITA SEA!!- les gritó a sus compañeros.
Todos voltearon los rostros a las frutillas.
-Quiero otra!!- le dijo a su amigo.
-¿T...te la paso igual?.
-Con la mano tarado!!.
-Ah sí, sí, la mano- dijo tomando una frutilla y dandosela.
A lo lejos eran observados por algunos.
-Kacchan sí que confía en Kirishima, no me veo a mí haciéndole eso.
-Sí, tienen bastante confianza- le respondió el bicolor.
-Es sólo amistad- dijo Shinsõ acercándose con dos frutillas.
-A qué te refieres Shinsõ-kun- le dijo el pecoso.
-Pues- tomó a Ojiro de una mano y lo acercó- Abre la boca- el chico de la cola hizo caso, el pelimorado le puso la frutilla en la boca- Mira- le dijo a Midoriya- se acercó a Mashirao y le sacó la fruta de la boca, éste ni se inmutó- A eso voy, somos amigos, en cambio- dijo acercándose a Midoriya y sin preguntarle jaló un poco su barbilla con la mano y le metió la otra frutilla- Esto se siente diferente- le dijo mirándolo directo a los ojos mientras le sacaba la frutilla, Izuku estaba rojo hasta el cuello y más allá, Todoroki miraba la escena con algo de asombro y gracia.
Shinsõ se comió la frutilla y soltó de la cintura a Midoriya, que ni cuenta se había dado que estaba en brazos de su compañero, con lo aturdido que quedó.
-Fin de la clase- se rió Ojiro al ver el rostro del pecoso- Qué malo eres- le dijo al pelimorado.
Ambos se alejaron dejando al par de amigos algo confundidos y a un Midoriya completamente sonrojado.
Terminaron los quince minutos de descanso y volvieron al entrenamiento. La tarde se dejó pasar con total normalidad, las prácticas terminaban con alumnos sudados y agotados, preparándose para las salidas con los héroes a las calles, haciendo uso de sus licencias provisionales.
-A las duchas!!- fue la orden de su sensei.
Mientras caminaban conversaban con qué héroe les gustaría hacer sus pasantías.
-Oigan, y están claros que estaremos de llamado, ¿cierto?.
-A que te refieres Iida-kun- dijo Uraraka.
-Tendremos un celular especial para comunicarnos con las agencias y los héroes, sí llega a pasar cualquier cosa te pueden llamar y debes acudir.
-¿Cuándo sea?! ¿Es una broma?.
-No Aoyama- contestó el peliazul- Es cómo si fuésemos médicos y estamos de llamado de urgencias.
-Tenemos que estar preparados- dijo Tokoyami.
-Y atentos- le dijo Todoroki.
Durante la cena, las chicas hablaron de trivialidades, más bien en clave, pues Mina y Ochaco debían hacer la invitación a los chicos para el fin de semana. No les quedaba tiempo.
El grupo de Bakugõ vería una película en la sala común, Mina estaría con ellos y aprovecharía para invitarlos, el grupo de Midoriya estarían en la habitación de Iida junto a Ochaco viendo una película, por lo que la castaña hablaría con ellos. Sólo faltaba Ojiro, así que por cambio de planes, Hagakure debía ser quién los invitara, casi siempre se quedaban en la pequeña biblioteca leyendo hasta tarde junto a Shinsõ. Pondrían el plan "conquista en marcha".
Después de la cena los grupos se separaron, cada uno se fue a su habitación o lugar correspondiente. En la sala común, Mina preparaba unos nachos picantes y bebidas para ver la película. Mientras los chicos acomodaban todo, la rosada aprovechó para hablarles.
-Oiga, tienen planes para este fin de semana.
-Yo pensaba ir a mi casa- dijo Sero.
-Yo iba a quedarme acá en la academia- le dijo Kirishima.
-Yo también, quizas iba a casa el sábado por la tarde- habló Denki.
-No tengo puta idea.
-¿Porqué lo preguntas Mina?- le dijo Eijiro.
-Bueno, sucede que Momo debe cuidar unas cabañas de su familia por el fin de semana. La mamá no quiere que esté sola, por lo que nosotras le haremos compañía, pero nos vendría bien las manos de hombres, por si a caso.
-Me apunto!!- dijo el pelirrojo con una enorme sonrisa- Además es por una buena causa. Y ustedes!.
-Yo voy- dijo Kaminari.
-Yo también, y tú- preguntó Sero a Bakugõ.
-No me interesa.
-Vamos Blasty!! La pasaremos bien!.
-Te dije que no iré!!.
-Cómo quieras- dijo Mina- Pongamos la peli- se sentó en un sillón, sacó su celular y envió un mensaje a las chicas.
Para "Las Heroínas".
Sero, Kiri y Kami irán, Bakugõ nop.
En la habitación de Iida, Tokoyami acomodaba la play para poner la película, mientras Midoriya y Uraraka colocaban las botanas junto a las bebidas en la mesa. La chica sintió vibrar su celular, lo sacó y leyó el mensaje de Mina, ahora le tocaba a ella.
-Estee, chicos.
-Sii.
-¿Qué harán este finde?.
-Yo me quedaré en la escuela- dijo Todoroki.
-Yo creo que iré a casa- le dijo Tokoyami.
-Yo también- dijo Iida.
-Yo creo que el sábado iré a ver mi madre- dijo Midoriya- ¿Porqué lo preguntas Uraraka-san?.
-Bueno, sucede que Momo debe cuidar unas cabañas de sus tíos en en campo, por este fin de semana. Nosotras la acompañaremos, pero estaríamos más seguras sí nos acompañan ustedes.
-Claro Uraraka-san!! No hay problema.
-Cuenta con nosotros- le dijo Iida.
-También iré- les dijo Tokoyami.
-¿Sólo estaremos nosotros?.
-No Todoroki-kun, Mina le iba a preguntar a su grupo sí nos podían acompañar.
-Y qué le dijieron.
-Qué van todos, excepto Bakugõ.
-Ya veo- el bicolor se quedó pensando.
-Bien, pondré la peli!!.
Hagakure caminaba en silencio hacia la biblioteca, pasaban de las 22:30, pero sabía que ahí los encontraría, la luz estaba prendida, abrió la puerta con sigilo y cerró tras de sí.
-¿Escuchaste algo?- preguntó Ojiro quién estaba junto a Shinsõ sentados en unos sillones.
-No escuché nada. No me estés asustado de nuevo, Ojiro-kun.
-No te estoy asustando.
-Chicos- un par de manos se posaron sobre los hombros de ambos.
-AHHHHHHH!!!!!.
-No griten!! Soy yo! Hagakure.
-Dios- Ojiro trataba de volver- Eso fue un buen susto.
-Eres silenciosa Hagakure- le dijo Shinsõ- A que debemos tú presencia.
-Ah sí, espero no les suene medio raro, pero resulta que Momo debe cuidar unas cabañas de sus tíos por este fin de semana. Para que no esté sola le haremos compañía las chicas. Pero estamos reclutando varones para no ir solas hasta el campo. Para sentirnos más seguras, y quería saber sí ustedes podrían acompañarnos.
Ambos chicos se quedaron mirando.
-Bueno, yo no haré nada este finde, así que iré- dijo Shinsõ- Y tú.
-Iré también- se sonrió Ojiro.
-Gracias chicos! Nos iríamos el viernes después de clases y regresaríamos el domingo por la tarde.
-De acuerdo.
Ochaco y Tôru también enviaron un mensaje con noticias positivas.
A la mañana siguiente, Aizawa avisó que los entrenamientos de la tarde estaban suspendidos. Estarían ocuapdos viendo lo de las pasantías qué comenzaban el lunes. Eso fue bueno para los chicos, que les daría tiempo de empacar para ir al campo. El resto de sus compañeros se irían a sus casas. Terminada las clases cerca de las 13:00hrs, los alumnos comenzaron a retirarse del salón, antes de que salieran todos el albino lo llamó.
-Bakugõ!!- varios se dieron vuelta a mirar al cenizo, que nada le gustó que lo llamara con ese tono, se giró hacia el bicolor mirándolo con rostro furioso.
-Qué putas quieres.
-Hablar una palabra contigo.
-Bien Blasty, te esperamos en el comedor- le dijo Kirishima tomando a sus amigos para sacarlos casi a rastras del salón.
-Shotõ-kun.
-Vayan Izuku, iré enseguida.
-Bien.
Una vez solos, Todoroki comenzó a acercarse.
-Supe qué no irás al campo. Creí que Ashido era tú amiga.
-Van varios inútiles, yo no iré. Además que mierda te importa.
-Irás.
-¿Qué dijiste bastardo?!.
-Qué irás.
-NO IRÉ A NINGÚN MALDITO LADO!! QUÉ MIERDA TE CREES!!.
-Irás por que es una orden- dijo tomando su rostro, Bakugõ abrió los ojos cómo plato, un leve sonrojo subió por sus mejillas- ¿O acaso olvidaste la apuesta?.
-Suéltame!!!- le dijo dándole un manotazo para que dejara de tocarlo- No e olvidado nada maldita sea!!.
-Bien, entonces empaca- le dijo mientras le daba la última mirada, tomaba su mochila y salía del salón.
Bakugõ estaba rojo de coraje. Tener que estar a merced del maldito dos caras era una pesadilla. Pero no se dejaría vencer, haría lo posible por pasar ese mes.
-Maldito imbécil, me las pagará- dijo tomando su mochila, para salir rumbo al comedor.
GRACIAS POR LEER