Me quedé esperando por horas y ya no soportaba estar ni un minuto más con el ángel, no lograba confiar en ella, estaba seguro que solo trataba de manipularme. -¿Por qué estás tan callado? -No podemos quedarnos encerrados sin hacer nada. -¿Cuántas veces debo decirte que no hay alternativa?, mi única misión es mantenerte a salvo y nada más, así que dile adiós a todo lo que está afuera, porque no hay forma de salvarlo. -Pero tiene que haberlo, sigo pensando que debe haber una manera de salvarla. -Lo intenté, juro que lo intente, pero no hay rastros de ella. -Yo sé lo que vi, ella estaba en peligro. -Entiendo lo que sientes y yo también quiero ayudarla, pero mientras tenga esta forma soy carnada para demonios. -No puedes mantenerme ignorante para siempre, deja que al menos vea las

