Necesitaba hablar con alguien real pero cuando intentaba contactarme con Humberto, no respondía y cada vez que tocaba el espejo, me quemaba el dedo. Alguien estaba bloqueando todos los medios de comunicación pero, ¿por qué? -Y no me preocuparía por eso, estamos mucho mejor sin ese idiota. -¿Siguen aquí? -Siempre estuvimos contigo, solo que nunca nos prestaste atención. -Es una lástima que dejáramos a Humberto, me caía bien. -Suficiente, ¡Itan!, ¡Aisha!, ¡quien sea! -¿Me buscaba majestad? -Aisha, ya te lo dije, sigo siendo yo, no tienes que llamarme de una manera formal. -No puedo hacer eso, al ser la sucesora de Lucifer debemos tratarla con respeto. -Solo dime por mi nombre. -Como ordenes Angie, ¿querías algo? -Quiero que me expliques, ¿quiénes son estas personas? -¿Qué pers

