Se burlaban mientras veían mi cara de sufrimiento, uno de ellos acercó un cuchillo en mi pecho justo en la zona del corazón y me lo clavó, provocando que gotas de sangre brotarán. La sangre se derramó en el suelo y comenzó a moverse como si tuviera vida propia. Los de la secta se quedaron perplejos viendo como mi sangre se unía para tomar la forma de su logo. Uno de ellos ordenó que me liberaran y los demás obedecieron. Quise volar para escapar, pero mis poderes de ángel ya no estaban. -Lo sentimos señora-dijo el que ordenó que me liberaran, debía ser el líder.-Finalmente, el salvador oscuro está con nosotros. -¿Salvador oscuro?, no, se equivocan. -¿Por qué escapo señor? -Pero es una mujer, no puede ser el. -Lo es-dijo uno de ellos.-Es la bebe elegida por Dios. Imposible, ¿me seguía

