Gala Me despierto un poco desubicada, gracias a una llamada por w******p, tomo el celular, parpadeo consecutivamente y miro la pantalla, dándome cuenta de que son pasadas las doce medio día. Me levanto de prisa y voy a la cocina, pero tan pronto llego a la puerta, me doy cuenta de que no estoy en mi casa, lo cual me hace reír, para luego ponerme nostálgica. —¡Si qué estás loca! —me digo y me siento nuevamente en la cama, pensando en qué hacer este día. Una llamada vuelve a entrar y está vez es Francia, deslizo el dedo por la pantalla y respondo la llamada. —¡Hola! —intento responder, pero ella me interrumpe con intensidad. —¿A qué no adivinas lo que está pasando? —murmura ella, lo cual me deja un poco confunda del por qué habla tan bajo. —¿A dónde estás metida? Francia comienza a

