Narra Paul —Me sorprendió mucho tu mensaje, no esperé a que volvieras a querer contactarte conmigo —dice Camila tomando su taza de café para darle un sorbo. —Sí, quizás ha pasado un tiempo, pero… pero no tiene que sorprenderte que yo quiera contactarte, ¿tan mal terminamos? Ella deja la taza de café en la mesa y niega con una pequeña sonrisa. —No, no exactamente. Pero fue la decisión que tomamos, Paul. Estábamos en el jardín, cerca de las flores, ella ama las flores. Además, disfruta mucho el café molido, por eso pedí que lo prepararan. —Esto es extraño para mí, siento como si estuviéramos juntos, pero a la vez muy distanciados. La veía y sentía que quería tocar su mano, darle un beso, porque es mi pareja, pero a la vez, me freno al ser consciente de que mi realidad fue distorsio

