Estudiar era bonito, na, mentiras, estudiar era un caos, un desastre y más cuando tu última asignatura era matemáticas. Observaba la pizarra intenta to descifrar ese código encriptado que el maestro acababa de terminar, mire a Maya a mi lado tan enfocada mientras resolvía los ejercicios. No pude evitar sentir un poco de envidia de su coeficiente intelectual, ¡Dios era una maldita genio!, mientras que yo era un fracaso total con los numeritos. Si, definitivamente existían personas con suerte. Delante de nosotras se encontraban Ashton y Alisson, ella demasiada enfocada en el color de sus uñas mientras que él miraba la pizarra como si fuera su única escapatoria, de verdad que la relación de esos dos estaba empezando a darme curiosidad, porque si señores, presentía que había algo más ahí . El

