Me di la media vuelta, para verlo de frente. Sus ojos estaban cristalizados, a diferencia de los míos que ya estaban inundados y mis mejillas completamente empapadas. - ¿Que si te amo?- no había pregunta más estúpida, apenas y me podía sostener en pie por el dolor que sentía en mi interior y él se atrevía a preguntarme si lo amaba. -Yo ya te había dicho que cuando decía que te amaba no jugaba- le dije seriamente a pesar de que todo mi interior se retorcía -Entonces no me lastimes asi y déjame explicarte lo que sucedió- dijo en tono de suplica al mismo tiempo que me tomo de las manos -N... no es el momento ni el lugar...- le dije quitando mis manos -Cualquiera es el lugar y el momento para recuperarte- tomo mi rostro entre sus manos, quería tragarme todo mi orgullo y devorar esos labios

