No es que debería estar preocupada dando vueltas de un lado a otro pero en realidad comenzaba a tener miedo de la charla entre mi padre y Maximiliano. Y no es que me esté empezando a compadecer de esa pobre alma en desgracia, en mi defensa yo le advertí de aquello, aunque solo fuese una vez. -Deja de dar vueltas o terminarás de marearme- dijo mi madre sosteniendo su cabeza -Mas te vale que no hayas dicho nada a tu padre o por el contrario quedarás desheredada de esta familia- me señalo con un dedo. -Pero yo... no hice nada- me defendí inmediatamente. -El solo se buscó todo esto, yo solo le advertí que aún podía retractarse de su decisión- y todo aquello era verdad. -Espero que eso sea verdad y que el tampoco comience a pensar que no eres la chica que el quiere- la mire en busca de una

