El dolor de cabeza era insoportable pero es que después de pensar tanto en mi decisión cada vez estaba más insegura de lo que debería hacer, solo necesitaba valor. Empezando por valor para encender mi teléfono el cual había apagado ayer para poder despejarme totalmente. La opresión de un solo botón volvió a la vida a mi teléfono y después de unos minutos a la mia. Un mensaje simple salía reflejado. 《Ven a la estación de policia》 El número no lo conocía al igual que las últimas 5 llamadas que estaban reflejadas de igual manera. Mire la hora. Siete treinta y cinco. Esa era la gota de valor que necesitaba en mi vida. Me levanté de inmediato buscando ropa para darme una ducha rápido, jeans, playera y unos vans eran la ropa cómoda que aún poseía. El baño fue relajante ya que toda mi me

