Solo podía sostener una cosa a la vez o terminaría con todo en el suelo. 《Bien tranquilo todo saldrá perfecto》me repetía una y otra vez. Mire las rosas amarillas que trataba de sostener junto con la caja de dulces, una botella de vino y un par de cosas que serían para la cena. -¿Tal vez necesites una mano?- dijo esa dulce voz que poco a poco comenzaba a quedarse totalmente en mi mente. -Descuida, tengo todo bajo control- dije manteniendo el equilibrio. -Si, bueno tu chaqueta no dice eso- mire mi atuendo buscando a aquello que se refería y entonces lo note, mi chaqueta estaba atascada con la puerta de mi auto. -Un paso más y te hubieses estrellado- ella camino hasta pasar a mi lado abriendo la puerta y dejando mi prenda libre, me sentía avergonzado por aquello. -Gracias-dije, podía se

