Al llegar a casa se sentía un ambiente de consternación, Jimena no se había recuperado aún del secuestro y de casi perder la vida, eso la hizo replantearse mucho su existencia y la manera en que a partir de ese momento iba a actuar, ya no quería torturar más personas al lado de Antonio, a pesar de que no lo hacía directamente, formaba parte del equipo. Sí le gustaba la idea de justicia, pero no desde un enfoque que no especificaba si realmente estaba bien lo que se hacían, estaban actuando por medio de una ideología que Antonio se había inventado creyéndose unos justicieros. Aprovechando que estaban todos sentados en la sala de la casa, Jimena aprovechó para que aclararan cómo iban a manejar a partir de ese momento las torturas que Antonio quería ejercer sobre los demás, ella ya no quería

