Principios de Julio. Darío saludó al botones del Hotel Ritz que le devolvió el saludo levantando ligeramente la mano hacía la gorra y dando un paso al frente para darle la bienvenida al Hotel. - Bienvenido. Darío asintió con la cabeza y entró por la puerta giratoria. Cuando sucedía en su vida algo especial que celebrar, le gustaba hacerlo allí. La última vez que lo había hecho había sido en las bodas de plata de sus padres, invitándolos a cenar. Fue toda una sorpresa para ellos, especialmente para su madre que era la primera vez que entraba al hotel más lujoso de la ciudad. Aún recordaba sus emocionadas palabras de agradecimiento. Recorrió un largo pasillo enmoquetado. Fue directo a la cafetería. Se encontró a su paso con huéspedes que iban acompañados por botones del hotel que emp

