Burcka después de que descubrió que Karima podía acceder mínimamente a la magia y al lobo que quedaron dormidos en su interior decidió darle un entrenamiento especial para que pudieran averiguar cómo podía sacar el mejor provecho de lo que logró robarle a la maldición. Karima descubrió gracias a eso que si bebía alguna cosa que era nociva para un lobo mientras activaba su ojo izquierdo que era el que tenía el rastro de su magia de fuego, las toxinas eran anuladas y no sufría del envenenamiento que hubiera tenido que sufrir por ser parte lycan. Ella bebió todas las tazas con los ojos cerrados de esa manera no verían el brillo de su magia, en ese momento estaba leyendo la temperatura de Lía. La mafarki había compartido información ultra secreta con Karima, debido a su naturaleza Burcka

