El portal se abrió en un terreno descuidado, la maleza crecía por todas partes, al parecer en algún tiempo aquel lugar fue un molino, aún podía verse los restos del aspa sobre una edificación tapiada. Kúrinna miró a su alrededor, el olor picante de los vampiros estaba en el aire, si ella podía notarlo por la comezón que sentía en la nariz, debían de ser varios los vampiros reunidos en ese lugar. Blauth se inclinó y se apoyó en las rodillas, el cruce por el portal lo dejo mareado y desorientado, parecía que solo debía dar un paso y nada más para llegar al otro lado. En cuanto su cuerpo entro en contacto con el espacio distorsionado del portal, una presión gomosa lo aprisionó desde todas direcciones, era cómo intentar pasar a la fuerza por entre los estómagos de dos vacas gordas. La v

