Nido Valittu. Los vampiros llegaban de todas partes del país, el llamado de los ancianos se estaba cumpliendo fielmente, en especial porque el llamado era de parte de su Reina Luna y era de carácter secreto. Los varessias al servicio del nido estaban muy ocupados alimentando a sus señores, todos menos uno que se encontraba sentado a las afueras del nido. Siempre debía haber un guardián diurno en la entrada, con más del 90% de los vampiros de regreso en el nido, los varessias estaban muy ocupados alimentándolos y gozando de los estragos de las toxinas de la mordedura de los vampiros. Ninguno quería perder su turno de alimentar a los vampiros por cuidar una puerta, incluso los humanos que trabajan de manera ocasional alimentando a los vampiros habían sido convocados, dentro del nido

