Myrander escuchó las palabras del médico, la cachorra no lo había logrado, el médico se negó a dejarle ver a la bebé, podía ser que la pequeña hubiera muerto por algún virus de nacimiento ya que no mostraba signos de peligro cuando se la llevaron y no querían poner en peligro al otro bebé. Myrander no insistió después de todo los muertos no regresan con los vivos, esa noche Myrander se dio un baño de luna con el pequeño cachorro en sus brazos y al día siguiente después de recibir la cajita con las cenizas de la cachorra volvieron al clan Kutya. Argenther caminaba en el patio del castillo, su lobo había estado inquieto desde la mañana y ya llevaba todo un día y una noche caminando sin poder quitar la angustia de su corazón, a medio día había habido un fenómeno poco usual en el cielo, un

