La luna brilló con fuerza sobre Blaidd y éste sintió que algo se removía dentro de él, era cómo si intentara salir a la superficie desde lo más hondo de su ser. El dolor empezó a extenderse por el interior de sus huesos y Blaidd apretó la mandíbula, no quería hacer ningún sonido que delatara su dolor. Los ojos del muchacho brillaron con fuerza y se volvieron lobunos, la respiración de Blaidd se volvió pesada y su piel se cubrió de sudor, detrás de él Bailu se movió inquieto, algo no estaba bien. Bailu tomó su lobo y ante la mirada atónita de todos atacó a Blaidd, los colmillos del lobo marrón pálido se cerraron con fuerza alrededor del hombro del muchacho. Blaidd abrió los ojos con pánico al sentir los colmillos atravesando su carne y clavándose con fuerza en su hueso, el dolor se

