Lovac y sus hombres se despidieron al día siguiente, debían regresar al castillo, Lovac se aproximó a la bruja y la llevó a un costado para despedirse. — Tu ayuda nos sería sumamente valiosa, no espero una respuesta ahora... le entregó a la bruja un sobre sellado. — ... si decides algo estaré esperando en el castillo, lleva el sello y pregunta por mí. Los cazadores se marcharon y Blauth aprovechó para dejar todos sus asuntos en orden, escribió varias cartas y selló su testamento, no pensaba faltar a su palabra con la bruja y era mejor dejar todo listo. Una semana después los tres regresaban hacia el pantano en carruaje, Kúrinna había insistido en viajar de aquella manera, dijo que el pantano era muy inestable para abrir en el un portal. En el camino Kúrinna aprendió más sobre Bl

