Bailu miraba hacia afuera de la casita intentando no escuchar la pelea entre Burcka y la bruja, era difícil tomando en cuenta de qué él era el principal tema de la discusión. Con un golpe seco la charola con las presas de pollo horneadas se asentó con fuerza en la mesa de comer, Kúrinna y Burcka giraron en la dirección del ruido y vieron a Gyria con el ceño fruncido mirándolas molesta. — Acaso no pueden comportarse ustedes dos... dijo con un tono que parecía ser la madre de ambas. — ... mamá apareces de la nada después de años sin saber nada de ti y lo primero que haces es pelear con Burcka... Kúrinna desvió la mirada algo avergonzada. — ... tía Burcka puedes hablar con claridad y dejar de confundir todo para mamá, sabes que es bastante ingenua y tú solo empeoras todo hablando así

