El brujo levantó la mirada que tenía clavada en el fondo del caldero en donde un cabello plateado se disolvía lentamente, al parecer había escuchado mal. El brujo lanzó un hechizo para comprobar que tipo de criatura era la varessia, una humana, una mujer humana, ¿Intentaban engañarlo para obtener una lectura sobre la luna fuera de tiempo? Jigogi sonrió como disculpa al ver la mirada molesta del brujo, el vampiro carraspeó y dijo: — Querida, olvide presentarme, ¿Puedes hacerme los honores de presentarnos ante nuestro noble huésped? Olga se acomodó en el regazo del vampiro, le encantaba ese juego, bueno le encantaba un poquito menos que el juego que tenía con él, jugar a las comiditas. — Yo soy la luna... repitió Olga con voz cantarina. — ... y él es mi compañero el sol, para pode

