Emily se sentó frente a mí, su cuerpo tensándose ligeramente. Sus ojos se movían por la habitación, absorbiendo todo, mientras procesaba lo que acababa de decirle. Sabía que era mucha información para ella, y podía ver la confusión en su mirada. No era fácil asimilarlo todo de una sola vez. —Es... mucha información —dijo finalmente, su voz apenas un susurro. Asentí lentamente, sin apartar mis ojos de los suyos. —Así es —le respondí, sin rodeos—. Es importante que tengamos todo claro desde el inicio. Emily bajó la mirada por un segundo, pensativa, mordiéndose ligeramente el labio. Después de un breve silencio, levantó la vista y me miró directamente, con algo más de determinación en su rostro. —¿Qué palabra clave usaríamos? —preguntó, con una mezcla de curiosidad y cautela. Sonreí an

