— No podría negarme aunque quisiera, ¿No te molestaría esperarme? Podría tardar 10 minutos o quizás un poco más —. Digo mientras reviso el reloj en mi muñeca, simulando que no estoy nerviosa cuando por dentro muero de emoción. — No me importaría, en lo absoluto —. Responde Seung Lee mirándome como si esperarme a mí fuera lo más importante para él en este momento.
— Entonces supongo que debería ponerme en marcha — Decido mejor apresurarme a atender las mesas, pero claramente puedo percatarme que en ningún momento deja de verme, con sutileza pero sin apartar la mirada de mi, es como si sus ojos bailaran al son de mis pasos pero de forma tranquila y relajada, ¿Podría ser …?
— ¡NO, NO, NO! ¿Qué me pasa? Solo me estoy haciendo ideas, no es como si me mire a mi, ¿O si? —. Me susurro a mi misma, mientras levanto las tazas de las mesas y decido voltearlo a ver solo una vez más, girando solo un poco la mirada hacia él y me doy cuenta de que solo estaba en mi mente, ni siquiera me está viendo, solo observa su teléfono, ¿Que más esperaba?
Terminando mi turno en el trabajo decido caminar directamente a su mesa, pero con cada paso que doy, mi corazon late mas y mas fuerte, hasta el punto de querer explotar.
— ¿Nos vamos? —. Lo menciono sin parpadear incluso podría decir que lo dije apenas respirando, cuando lo veo de cerca es como si todo se me olvidara y dejara mi mente en blanco.
— Por supuesto, te estaba esperando —. Dice con una voz muy confiada y tranquila, mientras se levanta de su asiento y coje su saco.
Nos marchamos del café lentamente, mientras yo seguía pensando que esto es más que un sueño, simplemente sintiéndonos tan cómodos juntos, ¿Él sentirá lo mismo? Es como si cada palabra que dice retumba fuertemente en mi mente, como si cualquier frase que dijera se quedara en mi mente dando vueltas repitiendolo una y otra vez, ¿Por qué me siento así?
— Se que parecera raro pero caminar contigo de esta forma, me hace sentir calmado —. Dice mientras me mira fijamente poniendo por completo sus ojos en mí, decide detenerse solo por un momento, mientras yo deseaba que se volviese eterno, por un instante puedo sentir nuestras miradas sincronizadas y en ese momento la calle se ilumina por las luces de un auto aproximándose, de pronto en un instante a otro sentí como jalo mi brazo para colocarse él en la orilla.
— ¿Seguimos? —. Me pregunta con una sutil sonrisa y un pequeño hoyuelo asomándose en su mejilla, aún me encontraba perdida en mis pensamientos y lo irreal que me parecía todo así que solo asentí con la cabeza un par de veces.
— ¡ZOEEEE! —. Escuchamos una voz femenina al otro lado de la calle gritando mi nombre a todo pulmón, es Sarah cruzando la calle y cuando se nos acerca nos ve con los ojos entreabiertos primero a mí y luego a Seung Lee, se detiene un rato posando su mirada en él, de pies a cabeza.
— ¿De cuáles dos elementos está formada la sal común? —. Le preguntá Sarah a Seung Lee con el mentón en alto esperando una respuesta.
— ¡Saraah! —. Digo mientras alzo un poco la voz. — ¿Qué haces?—. Le musité con los dientes entrecerrados. —. Solo estoy haciendo una pregunta para entablar una sana conversación —. Dijo Sarah mientras guiñaba sutilmente su ojo derecho.
— ¿Quien en su sano juicio empieza una conversación así? Además, deberías hacer una pregunta de la que sepas su respuesta, Sarah—. Dije soltando una pequeña risilla. Cuando de repente Seung Lee golpeando la palma de su mano con su puño y dice
— ¡Ah! Sodio y cloro —. Asegura Seung Lee.. nosotras dirigimos nuestra mirada hacia él y seguido de eso hubieron unos largos segundos de silencio.
— Estoy en lo correcto ¿No es así?—. Pregunta Seung Lee, sin inmutarse.
— Espero que sí —. Contestó Sarah mientras ríe sobre lo que ella misma había preguntado.
— Hola, soy Sarah, la mejor y la más importante amiga de Zoe —. Dice Sarah mientras cierra el ojo derecho y hace un pequeño chasquido con sus dientes.
— Yo… Soy Seung Lee aunque recién conozco a tu amiga, espero ser un buen amigo para ella —. Dice mientras muestra esa tierna sonrisa de nuevo, ¿Es normal sentir como si todo se vuelve brillante cada vez que sonríe?
— Si tu lo dices… Bueno, los dejo solos, necesito pasar a la cafetería, mi sufrida noche de estudio apenas empieza —. Menciona Sarah mientras se va alejando poco a poco, se ve cansada, debería prepararle algo delicioso de desayuno mañana.
— Parecen ser buenas amigas, Zoe —. Dice Seung Lee con una dulce mirada, inundando mi cuerpo de fuertes y apresurados latidos que causa mi corazón cada vez que pronuncia mi nombre.
— Si… Somos mejores amigas desde pequeñas, creo que incluso nunca he pasado ningún cumpleaños sin Sarah, ella es única —.
— Eso parece, yo también tengo un amigo muy querido, de hecho vive cerca aunque no he tenido la oportunidad de irlo a saludar, espero que no esté molesto —. Seung Lee está compartiendo su vida conmigo como si fuéramos buenos amigos, aunque parece un poco triste diciéndolo.
— Nadie podría molestarse contigo —. Le respondo sin siquiera pensarlo, estoy loca, ¿Quien dice algo asi? No es que esté mintiendo, yo no podria enojarme con esa cara, inmediatamente tartamudeando le digo
— E-Es decir, no es que diga que es imposible solo poco probable ya que bueno yo no pod– —. Estaba tratando de explicar mis palabras cuando de repente me interrumpe la carcajada de Seung Lee, pero la verdad me alegra verlo sonreír de esa forma, es muy contagiosa, solo pude sonreír mientras lo miraba.
— Yo no podría, verdaderamente no creo que podría enojarme, no contigo Zoe…—. Me contesta Seung Lee pero no se porque senti como si quisiera decir algo más con esas palabras y mas con esa penetrante mirada que se clavaba como una flecha apuntada directamente hacia mi corazón, mientras nos mirabamos fijamente por un instante cuando el viento comenzó a soplar como si de otoño se tratara y al fondo se podía escuchar el plácido silbido de pequeños carillones colgados en las puertas, ese momento se converti solo nuestro, ¿También el pensara así o todo esto solo esta en mi mente?
Decido acomodarme rápidamente mi cabello pero Seung Lee no parece dejar de verme, ¿Me vere muy despeinada?
— ¿Deberíamos seguir, Zoe? —. Me pregunta Seung Lee mientras gira su cabeza rápidamente hacia su teléfono. Supongo que todo está en mi mente, es una pena.
El tiempo que nos llevó llegar al campus, se pasó volando, no pude dejar de estar nerviosa cerca de Seung Lee, pero cada vez siento que nos acercamos más, solo un poco…
— Supongo que aquí nos separamos, ¿Dónde queda tu dormitorio, Seung Lee? —.
— No vivo en los dormitorios, tengo un pequeño apartamento cerca de aquí —. Comentó Seung Lee mientras subíamos las gradas hacia la entrada del edificio.
— Vaya, ¿no es algo caro? Me refiero a vivir por esta zona — Le pregunté realmente sorprendida
— Ujum, lo normal —. Contesta mientras asiente con la cabeza, por un momento nos quedamos en silencio y de la nada llegamos a la entrada de los dormitorios.
— Yo… Debería subir, Tengo preparar algo de cenar para Sarah, quizás venga muy hambrienta, De verdad muchas gracias por acompañarme, Seung Lee, fue un lindo momento —. Le mencioné a Seung Lee mientras poco a poco sentía como mi cara se calentaba un poco, espero no me esté sonrojando, qué vergüenza. Di una rápida vuelta hacia la entrada tratando de abrir la puerta que por alguna razón está muy pesada en este momento.
— Dejame ayudarte —. Expreso Seung Lee, abriendo con facilidad la resistente puerta.
— ¡Gracias! —. Conteste con una sonrisa apresurando más el paso para que Seung Lee no notara lo roja que estaba por su simple existencia.
— ¡Espera! —. Exclama mientras sujeta un poco mi brazo logrando detener por completo mi paso, solo me hace querer malinterpretar la situación.
— ¿Crees que podrías darme tu numero? Se que es algo que no estaba previsto pero se que podemos ser buenos amigos, Zoe —. Habla Seung Lee con una serena voz, ¿Así que solo amigos, eh? Bueno que más espero, apenas nos conocemos y sería bueno hacer amigos en un campus tan grande como este.
— ¡Claro! Déjame tomar mi libreta para anotar mi número —. Rápidamente cortó un pedazo de papel con mi número escrito en el y se lo doy con mucha vergüenza tratando de disimular los nerviosos movimientos que mi mano hace por su cuenta.
— Cuidate y descansa, Seung Lee —. Digo mirándolo a los ojos, deseando que se pudiera quedar solo un poco más.
— Buenas noches… Zoe Johnson —. Responde mientras cierra con cuidado la puerta. No me podía creer, parecía salido de un perfecto sueño, toda esta situación, simplemente… Increíble.
Subo casi corriendo las escaleras, moría por contarle a Sarah de Seung Lee, llegando a nuestro cuarto decido sacar las llaves y justo cuando estaba a punto de gritarle a Sarah, recuerdo que ella se quedó comprando café para mantenerse despierta por la noche, estoy sola, quedandome solo con estos irreales pensamientos sobre esta noche…
— Debería tomar una ducha —. Murmuro mientras me preparo para ducharme.
Salgo del baño y decido acostarme de inmediato, poco a poco empiezo a recordar el rato que pasamos Seung Lee y yo, es algo que no sucede todos los días.
Espera, espera, espera, espera, ¿Que? No me di cuenta, ¿En qué momento se enteró de mi apellido? Apenas le he dicho que me llamo Zoe, ¿Como se habrá enterado? Será que… ¡No! Debería dejar de hacerme ideas con él, seguramente se lo mencione pero ahora mismo estoy tan SACADA DE ONDA que no puedo pensar bien, debería solo dormir.
La noche se fue asi como llego, no recordaba ni a qué horas caí dormida, pero no importa, Me encanta iniciar un nuevo día porque me da ese sentimiento de restart y poder empezar otro día productivo con los ánimos al 100%.
Llegando al campus me encuentro con Bri y Sophia, ellas siempre están muy deslumbrantes desde muy temprano
— ¿Hicieron la tarea de química? La que se evaluará como el 10% de la nota principal — . Nos preguntó Bri mientras yo solo podía pensar que… ¡Lo olvidé totalmente!
— ¡Claro! La verdad este tipo de proyectos me gustan mucho— . Responde Sophia pasando las páginas de su portafolios ¿Por que tiene un portafolio? Estoy impactada por olvidar una de las más importantes tareas hasta este momento, estoy perdida…
— Chicas no pude hacer mi tarea por qué…— . Vamos Zoe piensa en algo rápido, no puedes decir que fue porque pasaste la noche pensando en un chico que apenas sabe que existes.
— Porque hubo un tipo de sorteo en la cafetería donde trabajo y tuve que quedarme a cubrir turnos hasta muy tarde — . No es que no quiera contarles mi pequeño paseo con Seung Lee pero no es algo que podría volver a repetirse aunque eso me gustaría mucho.
— No te preocupes Zoe, puedes leer el mío como ejemplo y empezar el tuyo, solo tenemos que mostrar un avance hoy, así que ¡No te preocupes! — . Me dice Bri extendiéndome su libreta.
— Puedes hacerlo mientras desayunamos Zoe, la clase aún no empieza — . Sugiere Sophia y claro la hambrienta Zoe dentro de mí acepta con gusto.
De camino con nuestras bandejas a buscar una mesa disponible noto a lejos a Adán comiendo solo, le pregunto si podemos sentarnos con él a lo que él rápidamente aparta su mochila del asiento y me invita a tomar asiento junto a él.
Todos están hablando del proyecto, Adán fue el primero en burlarse de mí porque anteriormente le dije que era super aplicada y responsable y ahora aquí está, viéndome hacer la tarea mientras como.
— En mi defensa puedo decir que es de las pocas veces que me pasa algo así desde que salí de preparatoria —. Apenas logró terminar la frase pero Adan se estaba carcajeando muy fuerte, él tiene una risa muy contagiosa así que no lo pude evitar y empezamos a reírnos sin parar.
Con mis ojos entreabiertos de tanto reirme puedo notar la silueta de Seung Lee con una bandeja en sus mano, a unos metros de nostros, así que paro de reir para poder verlo bien, trae una camiseta casual gris y unos jeans negros un poco rasgados, creo que es la primera vez que lo veo tan informal aunque esos detalles son lo de menos porque se me acelera el corazón al ver que camina en dirección a nuestra mesa.