—Te dejaré para que te organices hoy y mañana será tu primer día. Puedes recorrer los pasillos y mirar tu lugar de trabajo, si gustas —dijo levantando el teléfono —. Hola, por favor, llama a Lauren —minutos después, entró una chica sonriente —. Lauren, ella es la señora Bree Expósito y a partir de hoy será tu jefa. Muéstrale el lugar, por favor —dijo él guiñándome un ojo. Sabía que lo hacía, porque me había presentado en aquel lugar con mi apellido de soltera. Así que, era evidente que en esa empresa iba a usarlo. Ella me sonrió y me tendí la mano. —Mucho gusto, señora Expósito. Mi nombre es Lauren Clark y seré su asistente a partir de hoy —yo le devolví el saludo y le sonreí. —Mucho gusto, por favor, ¿puedes llamarme Bree? —ella asintió. —Claro que sí, Bree. Lauren me mostró todo e

