Están todos muertos Noha Ha pasado muy poco tiempo y ya me encuentro cansado y ensangrentado. Mis golpeas a medida que pasa el tiempo se vuelven torpes y lentos, lo peor es que no le he provocado casi ningún daño severo. Me arrincona en la esquina y comienza a golpear mis costillas, trato de cubrirme lo más que puedo hasta que suena la campana y nos separan. Suelta un grito victorioso y se separa de mí, voy hacia Richard y Darian dando tumbos, no tardan en ayudarme y limpias mis heridas. —¿Qué haces? ¡Te va a matar! —grita Richard recordando lo que ya es visible. Mis amigos tienen una manera de animarme muy peculiar. —Tenemos que hacer algo —interviene Darian limpiando mi cara. —No hay nada que hacer, ese idiota mil veces más grande que yo, mis golpes ni siquiera le causan cosquil

