Mia Ya casi cuatro semanas habían pasado desde la primera vez que acudimos a su llamado, el profesor Zamora y nosotros nos llevábamos super bien relativamente de maravilla, Luisa se había recuperado y ya se había incorporado nuevamente a las clases, solo que no nos habíamos podido poner al corriente de lo que realmente le sucedió, después de todo no teníamos ningún derecho a cuestionarla si nosotros tampoco le decíamos lo que hacíamos cuando no podíamos estar con ella. Pero las tres pasábamos las tardes felices cada que podíamos nos divertíamos y eso era lo importante. Caminamos directo hacia nuestros mesa bancos, luego de correr prácticamente por todo el pasillo rumbo al salón debido a lo tarde que se nos había hecho. Gracias a Dios el profesor de Sociales aun no llegaba y nos miram

