JC Una semana llevaba después de haber hablado en mi oficina con Mia, una semana en la que me sentía desesperado y estresado porque no obtenía preguntas ni respuestas de mis queridas alumnas. De pronto alguien estaba tocando la puerta de mi oficina y por un momento pensé que eran por fin ellas. Abrí la puerta con una sonrisa en mis labios y no, no era ellas, era solo Halison la cual me miraba penetrantemente con esos hermosos ojos azules como si me quisiera retar a algo en lo que pensaba que no iría a ganar. -Hola profesor, ¿puedo pasar? - pregunto sin ganas de preguntar o como si quisiera obtener una respuesta negativa. -Claro señorita pase usted -le indique para después cerrar la puerta detrás de ella y al voltear no pude evitar pasar mi vista por su perfecto trasero, ya que portaba

