Capitulo 12

1667 Words
Tarareo la canción que tengo como tono de llamada se trata de un número privado no es extraño pero igual respondo. — ¿Hola? — Hola, Vicky —Hola Will, me sorprende tu llamada que necesitas — Llamaba por dos motivos uno hablé con mis padres y no tienen problema en esperar —Eso es muy bueno me alegra que sean comprensivos yo por mi parte reserve los tickets se que Al aceptará. — ¿Estás segura? —Claro que lo estoy, nos ha tomado mucho trabajo dar con esta oportunidad. —Bueno, en ese caso vamos a fiarnos de su intuición señorita Baker —pude registrar un tono irónico —¿Y la segunda razón de tu llamada? —cuestione —Yo… me preguntaba si tenías algo que hacer hoy en la noche —no he quedado en nada hoy — en el caso de que tuvieras libre quería invitarte a beber algo o tal vez hacer algo más tranquilo, cómo compartir un helado tal vez —esa idea del helado me traia malos recuerdos. —No lo sé — —¡Vamos, es solo una salida a beber algo como amigos . No te hará daño salir en la noche. —De verdad no lo sé —lo oigo suspirar  —Hagamos un trato —dice— piénsalo y en la noche respondes, si quieres paso por ti y si no tiene ganas pues, la próxima será. — Bien — No pierdo nada con pensarlo— pero envíame un mensaje con tu número porque me salta privado. —De acuerdo, espero estés bien y ten un buen día. —Igualmente para ti —le deseo y cuelgo la llamada. No me siento muy cómoda con la idea de salir con Will tal vez podría invitar a los chicos, puede que no sea lo apropiado pero de seguro hara el evento menos raro. *** Puede que no sea el momento más oportuno pero debo decirle. Tengo esta necesidad enorme de que ella lo sepa. Desde hace unos cuantos meses siento que si no lo hago está verdad acabará por asfixiarme. —Toc-toc —llamo a la puerta pocos segundos después está se abre, lo primero que veo es su sonrisa y pude contemplarla pocas veces pero es hermosa. —¡Hola, James! —saluda enérgica haciéndose a un lado para que pueda pasar. — ¿Estabas ocupada? —pregunto al ver que todos sus libros se encontraban sobre la mesa —puedo volver en otro momento. —Descuida solo marcaba algunas cosas —esta relajada—toma asiento. ¿quieres algo de beber?. —Si, una soda estaría bien — mientras se dirige a la pequeña cocina yo me repito mentalmente «vamos James, no seas cobarde». vuelve y me entrega la bebida le doy un pero bajo su atenta mirada. —¿Te encuentras bien? —quito mis gafas negando— tengo mucho que decir pero no sé por dónde empezar —Me analiza con la mirada. —Comienza por el principio — posa su mano sobre la mía —puedes contarme lo que sea soy tu amiga y siempre voy a escucharte, ¿Si? Observó su acción. Cierro los ojos un momento apreciando su calidez y pregunto. —¿Alguna vez sentiste que no encajas en algún lugar Vicky? —Sonríe y asiente —Muchas veces, incluso cuando llegué aquí permanecí desencaja hasta que un chico que parece una estrella pop —reí al escuchar cómo se refería a Albert —y luego conocí al resto de su banda. siempre me hicieron sentir en casa. —Pues siempre me he sentido así —la observe detenimiento antes de agregar —voy a contarte una historia, deseo no me interrumpas —hare esto, debe conocerme. Resopló ruidosamente y comenzó. »Cuándo nace un hijo es un hermoso acontecimiento uno tan grande que este puede llenar el corazón de cualquier en mi caso fue solo el de mi madre. — le doy una mirada a poder continuar —resulta que cuando nací mi padre reconoció que tenía una pareja con la pasaba mucho tiempo. Su futura esposa, estaba embarazada cuando conoció a mi mamá y llevaban años juntos, demasiados él se casó y su hija nació aún así se hizo cargo de mí el mantuvo una relación paralela con mi madre ellos tuvieron muchas idas y vueltas. Cuándo se separaron yo creía que se estaban divorciando porque mi padre le había sido infiel, pero no. »El tiempo pasó yo crecía y su hija también. Los años pasanban el fantaseaba con que sus hijas fueran unidas pero no sucedería, no de esa forma, no como tal. —Espera —me cortó— ¿hijas? —por alguna razón comencé a sentir calor y mi corazón latía con fuerza. —Eso dije —suspire observándola —sus hijas —si ella no lo aceptará me destruiría seguro —el nombre por el cual me conoces es James, pero al nacer me llamaron Charlotte —su mirada, no puede creerlo. llegaste hasta aquí James, no hay vuelta atrás me repetir  «Vicky mi cuerpo nació femenino pero mis sentidos fueron siempre opuestos —permanece en silencio— ¿quieres preguntar alguna cosa? —Bueno la verdad quisiera preguntar muchas cosas —río —pero, ¿cuándo te convertiste en James? —Bueno cuando tenía 10 años aborrecía usar vestidos y sandalias. Un día fuimos con mi madre, un amigo y su madre al centro comercial a probarme mi vestido de 15 años me sentí muy mal ese día no me reconocía en el espejo. Él sabía mi secreto y al notar mi angustia pidió permiso para poder pasear. Recorrimos miles de tiendas y en una de ellas me incito a probarme un conjunto masculino, en mi vida me había visto como ese día. Ese era yo. »Un tiempo después de mi cumpleaños número 15 se avecina una boda mi madre quería use vestido y entonces le dije “mamá, no es mi deseo usar un vestidos, no quiero vestir de manera femenina porque no me siento como tal” —¿Qué dijo? —Solo dijo “siempre lo supe no lo aprobaba pero lo supe siempre”, había sido muy difícil convivir conmigo mismo toda mi vida sintiéndome en un cuerpo ajeno Ese día ella me dio el dinero y dijo que asista Como quisiera. —Lo hhiciste —asentí —Compré un traje algo de ropa masculina fue como ir de compras por primera vez. Asistí a la boda ganándome la desaprobación de toda mi familia y sabes no me importa era feliz siendo yo mismo quién quería ser, quien debía ser luego llegó a oídos de mi padre y él no lo aprobó técnicamente se borró de mi vida cuando comence la transición, luego mi entidad y de eme aquí. —Tú eres un buen amigo y compañero no voy a negarte que esto me sorprendió, pero no cambia nada lo que significas para mí —sus palabras me alivian no voy a negarlo pero durará poco. —Vick, hay algo más que debo decirte —una vez seguro continuo— al llegar aquí en el recorrido vi a una chica la cual me pareció que era la más hermosa sobre la Tierra —su sonrisas ensanchó más —¿Sí?, ¿hablaste con ella?— lo hice fue mi respuesta —¿la conozco?— asenti aquí vamos. —Sí la conoces, eres tú vick —dejo de respirar —no te asustes, cuando te vi por primera vez te crei la persona más hermosa que haya visto jamás, sentí algo muy especial en ti una atracción pero no era amorosa luego de un tiempo descubri porque. Voy a decírtelo pero debes prometer algo. —¿Qué? —Que nada va a cambiar entre nosotros y no vas a distanciarte —«lo prometo» fue su respuesta. —Vicky —no puedo creer lo que hare— tú y yo somos hermanos —se levantó de la silla y retrocedio. —No puedes estar hablando en serio —Tu, padre es Robert Adams, ¿Verdad? —Se detuvo y yo pienso —¿Cómo estás tan seguro?— lo siguiente a decir puede destruirla —Lo que voy a decirte puede ser muy duro, pero necesito que te mantengas tranquila —asintió— mi padre, nuestro padre a la universidad hace algunos meses —palideció —No, no pudo haber venido, mi padre murió hace casi tres años. —No murió en el accidente, me confeso hace unos meses que fingió su muerte no sé bajo qué circunstancias se dio el accidente, pero obtuvo ayuda para fingir su muerte. Dijo que le hicieron algo a su auto y tuvo que fingir para mantenerte a salvo a ti y a tu madre, pero… —comenzo a desabrochar su camisa y a quitar sus muñequeras quedando sujetador— ¿Qué haces? — pregunté y se dio la vuelta. —¿Ves esa marcas en mi espalda baja?, atravece el parabrisas del auto —cuando mostró sus muñecas no pude evitar cubrirme la boca — un pedazo de hierrro atravezo mi mano, me sentí culpable por seguir viva —cerro los ojos y me dijo —un día era tan insoportable la culpa que corte mis muñecas repetidas veces para que no pudiera salvarme y ahora tú me dices que el muy hijo de puta está vivo —me acerqué a ella con la intención de abrazarla pero retrocedió —eres muy importante para mí James pero quiero estar, solo hablaremos mañana. —No puedo dejarte así —sonrío tristemente —Voy a estar bien, solo necesito asimilar esto, cierra al salir por favor —enteo a la habitación. Muy a mi pesar me retiro dejandola sola, me duele que se sienta así pero ya lo sabe y necesita asimilar. Sonrío como tonto, mi hermana lo sabe. Así como llega mi sonrisa se va, tú lo sabes y eso te lástima.
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