Una vez más, la mayor de las dos muchachas, sin variar su posición, contestó: - Amo, hemos sido enviadas por avión, y hemos llegado esta mañana a primera hora; desde el aeropuerto hemos venido en un taxi que nos ha traído al despacho del Amo para entregarte el pen drive; a partir de ese momento nuestra programación ha finalizado y hemos pasado a ser objetos de tu propiedad, porque somos tus esclavas y nos someternos a tu voluntad como nuestro dueño y señor. Al mirar hacia el suelo, Lucas se fijó en los dos pequeños bolsos que éstas llevaban y que habían dejado caer a la vez que su ropa, así que siguió preguntando: - ¿Y esos bolsos? ¿qué lleváis en ellos? - Amo, en el bolso, cada una de las esclavas llevamos nuestra documentación personal, los billetes de avión, una nota con la direcció

