CAPITULO IX CARLA Y EMMA Por la mañana, le puse un wasap a Berta, "Hola Cari, buenos días. ¿Me invitas a desayunar? "Si, súbete churritos", me contestó. "¿Cuántos?, la pregunté. "Estamos hambrientas, mejor que sobren a que falten", me dijo. "Ese “estamos”, quería decir que Estefanía iba también a desayunar con nosotros", bueno teníamos la necesidad de compartir mucho tiempo. Aún no sabía cuándo le diría quien era realmente su amo, pero no podía tardar mucho. Subí con mi bolsa de churros y porras, me abrió la puerta Estefanía. Si no supieras lo que hacía, parecía la mujer más normal del mundo. Me saludo diciendo, "Hola Rubén, churritos, que ricos, y aún están calientes", me dijo. Pues si, como tú, pensé para mí, aunque aparentemente a ella la gustaban más las porras. Se fue par

