Hasta ahora, he tenido oportunidad de aplicar mi programa en cinco personas (cuatro mujeres y un hombre) de diferentes edades, con distintas personalidades y con capacidades intelectuales diversas; debo decirte, sin que suene a presuntuoso que, en todos los casos, el resultado ha sido un éxito completo, porque, sin llegar a perder su personalidad original, a los cinco se les ha eliminado cualquier capacidad de decidir por sí mismos, se han convertido en seres totalmente sometidos a mi voluntad sumisos, dóciles y obedientes. Pase lo que pase, cuando se acabe el video y hayamos hablado por teléfono, tú mismo vas a tener oportunidad de comprobarlo, porque las dos muchachas que han acudido a tu despacho han sido sometidas al programa y han sido programadas e instruidas para ponerse, a partir

