Andrea Mi angustia se disipó cuando vi a Dante y Enzo ebrios, hablando pendejadas y riendo cómo imbéciles. Ni siquiera le peleé nada, lo metí a la cama y lo dejé ahí, hizo lo necesario y por lo qué veo, todo salió de maravilla. Y claro yo también, mientras Dante hacía lo suyo con Enzo, yo lo hice con Anastasia e Isabella, ambas mujeres terminaron amándome e Isabella dejó caer esa máscara conmigo. Mañana en la mañana sabría lo qué pasaría con todo. — No te obligaré a nada – dijo Dante. Me lo ha dicho todo. Después de darse una ducha, vino conmigo directamente y habló de todo. – Lo llevaré a Los Santos y dejaré todo en orden para qué Kate y Matt se hagan cargo, Pablito estará haciendo mi trabajo con Elliot, las elecciones son en seis meses, tengo tiempo para hacerlo ganar. Te pido venir

