Cuando Adrián me dijo que lo acompañase a una reunión con su prima y hermano, no se me pasó por la mente que terminaría siendo la niñera de tres borrachos muy confianzudos. En cuanto Caroline me soltó semejante bomba atómica me abrazó y empezó a bailar conmigo. Y no sabía más o menos en qué momento, pero a un lado Diego abrazó llorando a su hermano y empezaron a bailar. Al Caroline caerse por enredarse con sus propios pies y tratar de sostenerla, por lo que ambas caímos al suelo. Supe que era demasiado para mí. Les ordené que pararán y los arrastré uno a uno a la sala de la casa. El último iba a ser Adrián pero después de vomitar se pudo ubicar un tanto más, fue así como nos fuimos a su habitación. A dormir, estaba muy cansada siquiera para hablar con semejante tarea. ….. La luz entr

