Capitulo 3: Me estás atando por costumbre y no por amor... Ese silencio que podía incomodar a cualquiera y era lo que más necesitaba. Observa de reojos a un Adam completamente paralizado sentado mirando el suelo, sabía que podía algo así pero nunca imagino lo que estaba sucediendo. La lluvia se escuchaba en el techo de su hogar, su corazón latía cada vez más rápido y no podía parar de temblar. No quería que la historia termine entre ellos pero cada día podía intuir que cuando la verdad salga a la luz todo lo que habían construído se podía tambalear con unas pocas palabras. Ya estaba frágil y no podía sostener el equilibrio sólo con amor. Sigue en silencio con sus ojos llenos de lágrimas, temerosa por la reacción de él. Observa como se golpea las piernas de la bronca —Lo sentía, sabía qu

