Marcus. Hacía tiempo que necesitaba liberarse de esa forma, no le importaba cómo ni cuándo sólo quería sentirse viva de nuevo como antes. Aunque su única salida sea el alcohol, necesito aferrarse de algo y fue lo más fácil esa noche. —Bailemos — le pide a su amiga. Así pasaron su noche. Bebiendo, bailando, fumando cosas que nunca en su vida había imaginado hacerlo pero sin estar consciente de lo que hacía y se sumergió en todo ese mundo. El rayo del sol metiéndose por la ventana hace que se despierte. Una ventana frente a sus ojos fue lo más raro que vio porque recordaba que su habitación no la tenía. Se remueve en la cama y siente un cuerpo a su lado, sonríe pensando en él. Lo abraza, besa su mejilla y abre bien sus ojos pero se encuentra con alguien desconocido. Y lo empuja hasta ha

