belleza antinatural

1232 Words

La celda estaba más silenciosa que antes. Después de lo dicho, el aire se había quedado denso, como si no se atreviera a moverse entre nosotros. Leidolf seguía junto a los barrotes, su mano apenas rozando la mía, su respiración contenida. —Hay algo que no sabes —murmuré—. Algo que no te dije… porque tenía miedo. Él no respondió, pero sus ojos, ámbar oscuros como la tormenta, me pidieron que continuara. —Aquella noche… cuando salí con Convel y Ailsa… no fue por capricho. Fui al bosque prohibido. Tragué saliva. Solo recordar esa noche me apretaba el pecho. —Necesitaba despedirme. Necesitaba verla. A mi madre. Sus cejas se fruncieron. —¿Tu madre? Pensé que… —Ella no es humana y yo tampoco.....como todos creen. soy un hada. Una criatura de la luz. Y yo… yo soy la reencarnacion de la a

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD