~ ADELINA ~ No sabía dónde estaba o cómo llegué a un lugar tan oscuro. No veía nada y tampoco recuerdo el camino del bosque. Estuve como en un trance; su olor me nublaba la mente. Ahora estaba siendo cortejada por una criatura extraña que ni siquiera podía ver su rostro y andaba en celo. Era tan inocente y estaba avergonzada. Podía sentir el deseo que tenía por mí. Aunque le dije que ya tenía a alguien, no me creyó y, de paso Trató de convencerme de que sería un buen compañero. Era tan rara su manera de conquistar a una mujer, a diferencia de mi Dominie; no podía esperar nada más de un hombre con instinto animal. Lo que más me vergonzaba fue que gemía con cada roce de su boca en mi cuello y hombro, pero no podía evitarlo; mi cuerpo reaccionaba a él, y más con ese fuerte olor que e

