Elijah Martin. Sentir como mi mate se paralizaba de terror entre mis brazos, no fue algo que hubiera esperado de nuestro primer encuentro, y menos cuando casi perdimos la razón momentos antes por el maldito y enloquecedor deseo que nos invadía, el olor de mi hembra excitada, y en celo, es el olor más desquiciante , controlador y desequilibrante que he olido en mi vida, nada me había descontrolado tanto en mi vida, si no fuera porque mi primer deber es con mi Alfa y con mi manada, así como protegerla a ella, como única naturaleza que rige a un Beta, ahora mismo estaríamos dando rienda suelta a nuestro descontrolado deseo, sin control, hasta que ambos nos fundiéramos como la cera caliente, junto a una hoguera. Pero esto era otra cosa, el miedo de mi mate era casi palpable, el olor casi

