—No sé por qué hice eso tampoco. Solo sentí que debía elegirla a ella. Es la chica perfecta para esto. Además, necesito detener las ilusiones de Ángel. —Pero tú… —¿Por qué estás tan preocupado por ella? No es nadie para nosotros. —Estás equivocado. Ella es parte de nosotros. Tal vez no seamos cercanos a ella, pero nuestras esposas sí lo son. Si ella sale herida, estamos muertos. Ellas creerán que sabíamos de tus planes y que no te detuvimos —dijo Nic. —Hablando de sus esposas… espero que sepan dónde están todas ahora mismo —dije con una sonrisa. —Por supuesto. Decidieron visitar a tu chica, ya que nosotros no estaremos en casa esta noche —respondió Oliver. Pero conozco muy bien esa expresión; se estaba burlando de mí al referirse a Aria como mi chica. —¿Y las han llamado esta noche?

