POV Aria Mateo y Jennifer entraron y me encontraron sentado en el sofá, trabajando en algo desde mi sistema. —Ya volvieron —les dije. Los miré y ambos se quedaron ahí, observándome como si me hubieran crecido dos cabezas. —¿Y esas miradas? —pregunté sin levantar la vista, continuando con mi trabajo. Ambos se acercaron más a donde estaba sentada y Jennifer me dio un golpe brusco en el brazo. —¡¿Estás loca?! —le grité, enfadado. Esta chica se está convirtiendo en una terrorista día tras día. —¿Hiciste algo para que tu jefe te despidiera? ¿Por qué estás en casa tan temprano? ¿Cómo vamos a pagar el alquiler y las facturas del hospital de mamá? ¿Por qué tuviste que molestarlo hasta el punto de que te echara? —se quejó, bombardeándome con preguntas sin darme tiempo a responder. —Ahora d

