Bueno… ya estoy enamorada de él. Lo siento, Kelvin. —Te queda a ti creerlo o no, pero grábate esto en la mente… Ella es mía. Y ahora más que nunca. No permitiré que me la quites como hiciste con Ángel. Aria es mía y nunca dejaré que termine contigo. Te lo advierto, Kelvin. Puede que no hiciera nada cuando me quitaste a Ángel, pero esta vez no me quedaré de brazos cruzados. Te lo advierto —dijo Sebastián en un tono peligrosamente bajo. —¿Cuántas veces tengo que repetirlo? Nunca supe que estabas saliendo con An… —Que sea la última vez que detengas a Aria para hablar con ella. No quiero volver a verte cerca de ella —lo interrumpió Sebastián, tomando mi mano de manera posesiva. Ahora ambos hombres se miraban fijamente. Si las miradas mataran, estoy segura de que uno de los dos ya estaría m

