POV Madre de Liliana El silencio en la habitación es pesado. Algo ha cambiado en Eduardo desde que llegamos aquí. Ya no es el hombre confiado que siempre fue, el que solía encontrar soluciones para todo. Aquí, entre estas paredes blindadas, se siente tan pequeño como yo. Mi hija está atrapada en un juego que ni ella misma eligió. —No lo soporto, Eduardo. —Mi voz tiembla, y no intento ocultarlo. Lo miro, esperando que tenga una respuesta que alivie este nudo en mi garganta. Pero él no dice nada. Se queda ahí, mirando por la ventana, como si la respuesta estuviera escrita en el horizonte. —Tyler... —susurro, dejando que el nombre se escape entre mis labios, como si mencionarlo fuera una condena. —Tyler hace lo que puede —responde, sin mirarme, pero con un tono que sabe que no me va a ca

