Pues los seis irían a comer y pasar momentos juntos
Al caer la noche, Nadia como siempre dormía con Leo pero esta vez en el departamento de ella mientras que Ana se encariño con el bebé y quiso quedarse con él esa noche convenciendo a su hermana
Dos días después
Nadia estaba repartiendo los exámenes cuando acabo de repartirlos, ella se sienta en su escritorio anotando algo en su libro, cuando suena su celular era un vídeo y varias fotos abrió los archivos, y vio a Leo besándose con Karina, y no solo eso también fotos de ella con la camisa de Leo, y abrió el vídeo y era Karina quien estaba con la camisa diciendo
— nunca olvidare cuando hicimos el amor, En mi casa y en tu cuarto, esta camisa siempre la tendré conmigo por que me trae recuerdos, te amo Leo siempre juntos mi amor y espero volver a estar entre tus brazos — había dicho Karina en aquel video.
Cuando termino de ver el video, Nadia estaba llorando, de coraje de rabia pues Leo le había mentido, y de una forma muy cruel
Al terminar las clases Nadia se va sin que Leo.
Se diera cuenta se fue rumbo a su departamento, entró corriendo asu cuarto y Ana lo noto
— ¿Qué ocurre porqué lloras ? pregúnta Ana intentando saber qué le sucedía a Nadia.
Nadia no dijo nada solo abrazo a su hermana, ella la abraza intentando calmarla pero era imposible le dolía hasta el alma la traición de Leo
Mientras tanto Leo
estaba desesperado buscando a Nadia no la encontraba por ninguna parte hasta qué uno de sus alumnos le dijo qué Nadia. Se había ido, enojado se va a su coche, y arranca pues el tenía qué hablar con Nadia , después de una hora llega al edificio entro lo más rápido y tocó el timbre del departamento de Nadia, nadie abría y Leo tocaba y tocaba hasta que abrió Ana.
—¿Te quieres Leo?— le dijo Ana molesta, Leo se sorprendió de lo golpeado que ella le había hablado —habla o cierro la puerta — dijo Ana a punto de cerrar la puerta.
— ¿Está Nadia? — pregúnta Leo con la intención de encontrar a Nadia.
— No no esta — le dijo Ana para luego cerrarle la puerta en la cara.
Nadia salio del cuarto
— Ya se fue hermana — le dijo Ana viendo a su hermana triste
Sin embargo Nadia asiente y se va a su cuarto llorando por Leo con las tarjetas y las flores que el le había regalado.
Leo
Por qué Ana me hablo de esa manera, y por que Nadia no se fue conmigo, algo estaba pasando, en todo esto qué no entendía nada, llegue a mi departamento estresado, y pensando qué fue lo qué hice
Pasaron los días y Nadia ni siquiera me hablaba a intentaba acercarme a ella pero Nadia no me lo permitía, hasta qué pare a Nadia en el estacionamiento de la escuela
—tenemos que hablar— Le dije a Nadia sosteniendola levemente del brazo.
—Será luego suelteme — me dijo Nadia fríamente
—No hasta qué me expliques qué sucede contigo por qué no me hablas, desde prácticamente una semana — le dije a Nadia tratando de saber qué era lo qué realmente pasaba.
Nadia sin decirme nada me suelta una bofetada a Leo
— Es usted un mentiroso y un cínico no puedo creer qué me busques después de lo que hiciste — me dijo Nadia gritándome era evidente qué ella estaba enojada.
— ¡Pero que te hice ! ¡Por qué me pegas! Explicame Nadia — intentaba entender qué era lo qué pasaba.
—Y te atreves a buscarme después de lo qué me hiciste — me dijo Nadia con rencor en sus palabras
—¿Qué te hice — pregunte algo desesperado.
—Te acuestas con Karina, ¡En tu propio departamento!mientras ella se pasea casi desnuda en tu cuarto — me dijo Nadia viéndome con rencor y asco al mismo tiempo
— ¡Yo no me acosté con ella !— le grite a Nadia haciéndole entrar en razón.
—¡No sigas mintiendo!— me refutaba Nadia enojada.
—No estoy mintiendo — le dije a Nadia mientras
la agarraba de los hombros pero Nadia se suelta bruscamente de mi haciendo qué mi corazón se rompa en mil pedazos.
—No me toque, yo no tengo qué hablar con usted— me dijo Nadia con frialdad.
Nadia se iba a dar la vuelta pero yo la abrace.
— Nadia no te vallas yo la amo a usted — le dije mientras la abrazaba mis lágrimas a punto de salir.
—¡Suelteme!¡ Usted no ama á nadie es una maldita piedra sin corazón! — me dijo Nadia mientras se apartaba bruscamente de mi.
— Nadia tienes que creerme— le dije mientras intentaba agarrar el brazo pero Nadia se alejaba más de mi.
—Manténgase alejado de mi señor Cáceres, usted y yo nunca fuimos nada — me dijo Nadia mirándome con desprecio.
Dicho esto se sube a su auto que hace tiempo se lo prestó a su hermana, arranco dejándome solo mientras qué yo derramaba las primeras lágrimas , entro al carro y empiezo a golpear el volante desesperadamente
estaba destrozado después de lo qué Nadia me había dicho