— Eres la única que mi vida se ilumina si estas tu — dijo Leo hablándole al oído.
— Te amo Leo — suspiraba agitadamente Nadia.
—Te amo más que ah mi vida — Decía mientras que Leo besaba, cada parte de su cuerpo con ternura y pasión demostrándole cuanto la amaba.
Una semana después
Las amenazas de Karina seguían y Leo siempre trataba de que Nadia no supiera de lo que Karina estaba haciendo..
Tanto con alberto que con Leo, pues los dos hablaban a puerta cerrada.
— ¡Ya estoy harto de Karina ! — dijo Leo furioso mientras pateaba el sillón dejando Claro que Leo estaba desesperado.
— Esto se esta saliendo de control no se que vamos a hacer ya llego hasta amenazarme con matar a Samantha y a mi hijo si no te traiciono y hago que andes con Karina — dijo Alberto preocupado.
Y ahí fue cuando sonó el celular de Leo era Karina quién estaba llamando:
— Qué quieres Karina — dijo Leo más exaltado que nunca.
— Muy pronto te voy a destruir Leo ,—dijo Karina burlándose de Leo.
— ¡Déjame en paz ! — dijo Leo perdiendo el control.
— ¡No! Nunca te dejaré tranquilo hasta que tu seas mío así tenga que matar a la estúpida de Nadia — dijo Karina actuando como una loca.
— ¡A Nadia no la tocas escuchame bien si le haces algo a ella, sabrás lo que yo soy capaz de hacer ! — gritaba Leo más enfurecido que nunca.
— El defensor de Nadia Montero bravo señor Cáceres — dijo Karina furiosa.
— ¡A ella no la tocas ! — le grita leo para luego colgar la llamada.
Al pasar los meses
Nadia veía que la correspondencia no le llegaba y baja con el portero del edificio
— Señor que sucede con mi correspondencia hace meses que no llega — dijo Nadia preocupada por su correspondencia.
— El señor Cáceres me pidió que le entregara la correspondencia a el — le dijo el portero informandole a Nadia lo que había hecho Leo.
—¿Qué? Pero por que — pregunto Nadia desesperada y confundida por la decisión de Leo.
— Me pidió que no hiciera preguntas— dijo el portero ignorando la razón qué había tenido Leo.
— Gracias — agradece Nadia con una sonrisa falsa.
Se sube enojada por que Leo tiene su correspondencia sentía raro a Leo, siempre hablaba a puerta cerrada con su primo, y no entendía que estaba pasando, Leo estaba en el estudio calificando las tareas y Nadia prefirió no decirle nada a el hasta mañana en la escuela, entra y se sienta frente a el.
Leo la miro y le sonríe
Nadia solo se limito a mirar el libro
Leo la miro extrañado
— Que pasa por que estás tan seria — dijo Leo algo extrañado por la actitud de Nadia.
— Nada solo me duele la cabeza me voy al departamento — dijo Nadia para luego irse.
Pero Leo rodeo el escritorio y va con ella impidiendole el paso a Nadia.
— Leo que haces — dijo Nadia algo enojada.
— Te conozco y se que estas enojada por algo — dijo Leo queriéndole sacar la Verdad a Nadia.
— No tengo nada — dijo Nadia suspirando fastidiada.
—No lo niegues tu tienes algo — le repite leo queriendo saber la actitud de Nadia.
—No tengo nada Leo no me siento bien, me quiero ir — insistir a Nadia para luego querer irse por su parte
Leo echa su cabeza hacia atrás y la agarra de los hombros.
— Amor por favor explicame , por que estas así — dijo Leo ya desesperandose por la actitud de Nadia.
— Mañana hablamos Leo — dijo Nadia queriéndose ir otra vez.
—No tu te quedas conmigo — la vuelve a detener Leo.
— Leo por favor me siento cansada — dijo Nadia fastidiada y cansada.
— Acuestate en el sillón pero te quedas conmigo — dijo Leo llevándola hacia el sillón.
—Deberás que me desesperas — dijo Nadia fastidiada.
—No te dejare ir hasta que me digas que tienes — dijo Leo insistiendo.
— Mañana te lo digo te parece — le dijo Nadia sentándose en el sillón.
— Esta bien pero quedate —dijo Leo agarrando la mano de Nadia.
— No lo se — dijo Nadia indecisa.
— Quedate y mañana hablamos pero no te vallas — dijo Leo insistiéndole a Nadia que no se fuera.
— Dame una razón por la cual quieres que me quede— dijo Nadia mirando a Leo desconcertada.
—Por esto —
Leo agarra la cara de Nadia entre sus manos y la besa con fervor con mucha necesidad Nadia no podía estar enojada con el, lo amaba pero si quería saber la cual Leo estaba actuando así por que le había pedido al portero que le entregara toda la correspondencia de ella a Leo no entendía si se suponía que Karina se había calmado, se separaron por falta de aire pero a una si se necesitaban
—Te quedaras — le decía agitado Leo.
Viéndola con esos ojos que para ella era su propio laberinto la cual ella no podía salir
— Esta bien me quedo — dijo Nadia rendida.
Miraba a Leo y el la miraba a ella con esos ojos cafés que a ella la volvían loca, era su perdición, sus ojos eran su perdición, su laberinto, con esa mirada el podía convencerla de cualquier cosa, y ella sabia por que
Por que lo amaba lo quería con toda su alma , ella lo abrazo mientras besaba su mejilla
Los dos se van al sillón del estudio
— Leo — le dijo Nadia mirando a Leo.
Leo acaricia la cara de Nadia
—Dime amor mio — le hablá cariñosamente
—Me quiero recargar en tu pecho quiero sentir tu calor— dijo Nadia para abrir los brazos de Leo
— Lo que quieras amor mio — le dijo Leo mientras se acuesta y abre sus brazos recibiendo a Nadia mientras la acomodaba en su pecho mientras que el le daba un beso en la cabeza.