— La iré a ver mañana en la escuela a esto vine a recuperarla — dijo Leo seguro de sí mismo quería recuperar a Nadia, por eso había vuelto su amor hacia ella hizo qué Leo volviera a México, Leo no la quería perder haría lo qué fuera por recuperarla por recuperar su amor.
— ¿Qué harás entonces ? — pregunta Samantha interesada en saber.
— La veré mañana en la escuela, y le explicaré si ella no quiere escuchar, me temo qué no hay nada que hacer — dijo Leo seguro de lo que estaba por hacer aunque por dentro tuviera miedo de la reacción de Nadia.
— Bueno suerte — dijo su primo Alberto dándole una sonrisa sincera.
— Gracias — agradece Leo.
Leo, Alberto y Samantha
Se van al coche el niño lloraba pues el se estaba inquietando, y Leo lo noto
— haber pásame a este niño travieso — dijo Leo extendiendo sus manos para cargar a su sobrino.
Samantha le paso al niño y vio qué Leo le estaba arrullando y al instante, el niño se quedo dormido
— ¿Cómo le haces? — dijo Samantha al ver que Leo calmaba a su sobrino.
—Solo es cuestión de tener paciencia — dijo Leo sonriendo.
Al llegar al departamento Leo entra al estudio, y Alberto sólo jugaba con el niño
Dos días después
Leo se presenta con el director de la escuela donde trabajaba
Entra a la dirección y ve al señor Zepeda en el escritorio.
— Señor director — dijo Leo tocando la puerta.
— Señor Cáceres un gusto verlo — se para del escritorio para luego
estrechar las manos.
— Qué bueno que se presenta usted, la señorita Montero ah faltado — dijo el director informándole a Leo sobre de Nadia.
Leo se preocupó al saber que Nadia faltó.
— ¿Qué le paso a Nadia? — pregunta Leo preocupado.
— Su hermana la reportó enferma — informa de nuevo el director.
— ¿Enferma? — pregunta Leo sorprendido.
— Si su hermana dijo que Nadia tenia mucha fiebre, no sé qué le haya pasado, por qué desde meses esta rara incluso adelgazó más — comentaba el director algo preocupado por Nadia
Leo estaba preocupado por ella quería salir corriendo a verla pero sabía que había faltado mucho al trabajo
— ¿Señor Cáceres? — pregunta el director viendo que no reaccionaba Leo.
— Lo siento ¿Ya puedo iniciar las clases? — pregunta Leo intentando retirarse.
— Si, siga — dijo el director estirando la mano para que Leo fuera hacia la puerta.
— Gracias — agradece Leo.
Leo sube las escaleras llega al salón se sienta en el escritorio mientras repetía:
— Perdóname Nadia por no estar a tu lado cuándo más lo necesitas si hubiera luchado más por ti nada de esto estaría pasando — susurraba Leo en sus adentros.
Cuándo llegaron los estudiantes al terminar las clases Leo rápidamente se sale del salón para llegar al estacionamiento, al llegar al llegar al estacionamiento se subió al carro y va hacia el edificio, al llegar va rumbo al departamento de Nadia al llegar toca el timbre abriendo Ana
— ¿¡Leo !? — dijo Ana sorprendida al ver a Leo parado en la puerta.
— Hola — saluda Leo tímidamente.
— Pensé qué te habías ido a Bolivia — dijo Ana viendo a Leo parado en su puerta
— Si, me fui pero regresé por tu hermana — dijo Leo seguro de recuperarla.
— Leo ella está enferma — dijo Ana agachando la mirada.
— Lo sé y por eso quiero verla por favor — dijo Leo rogándole que Ana lo dejara pasar.
— Está bien venga conmigo — dijo Ana dejando pasar a Leo.
Leo entra con Ana al departamento y va hacia el cuarto de Nadia ella estaba dormida, con un trapo en la frente.
—¿ Ana que es lo que le pasa a Nadia ? — pregunta Leo viendo a Nadia enferma.
—Tiene un fuerte resfriado ahorita puede respirar algo, por qué hace dos días le tuvimos que dar nebulización — dijo Ana con la mirada triste y preocupada por su hermana.
De repente Nadia comenzó a inquietarse
— Déjame solo con Nadia por favor — dijo Leo con la intención de quedarse solo con Nadia.
— ¿Seguro? — dijo Ana dudando si dejar solo a Leo.
— Si por favor — responde Leo viendo a Nadia con tristeza.
— Bien — dijo Ana dejando solo a Leo con Nadia mientras que él la ve con ternura y siente su trapo estaba casi seco.
Leo vio la bandeja de agua y mete el trapo y lo explime y se lo pone de nuevo a Nadia en la frente
Nadia comenzó a inquietarse y querer abrir los ojos, cuándo logra abrirlos
— Hermana — susurra Nadia.
Leo se acerca con Nadia y le dice :
— Soy Leo cariño mio — le dijo Leo acariciando su frente.
Nadia abre bien los ojos y ve a Leo
— ¿Leo eres tu ? — dijo Nadia mientras se sienta acercándose a Leo.
— Tranquila no te levantes estas muy débil — dijo Leo cuidando de Nadia.
Nadia comienza a llorar
— No llores mi amor tranquila descansa cielo — le dijo Leo evitando que Nadia se parará e hiciera esfuerzo.
Nadia lloraba y Leo la abraza
— Ven aquí amada mía —
Abrazo a Nadia mientras que ella mojaba su camisa.
— Te extrañe tanto mi muchacho de los ojos tristes te extrañe demasiado, no me vuelvas a dejar Leo no lo vuelvas a hacer —Decía llorando sobre su hombro.
— Perdóname mi chiquita perdóname mi amor perdón por dejarte — dijo Leo besando la cara de Nadia.
— Perdón por no haberte escuchado, debí haberte creído mas y no lo hice — dijo Nadia llorando arrepentida de lo que hizo.
Leo pone su dedo sobre sus labios
— Fuimos víctimas de una mentira amor mio, que nos ah llevado al abismo — dijo Leo acariciando su cara.
— Eso quiere decir que me perdonas — dijo Nadia mientras se quitaba sus lágrimas.
— Oh mi dulce Nadia no tengo nada que perdonarte mi amor a pesar de todo yo siempre te seguiré amando aunque no hubieras querido verme yo hubiera sido tu sombra amor mio — le dijo Leo besando sus manos.
— Te amo Leo — dijo Nadia besando a Leo.
— Yo siempre te amare Nadia mía, Nadia de mi corazón — le dijo Leo susurrándole sobre sus labios.